jueves, 31 de agosto de 2017

BIBLIOGRAFÍA


Aqui muestro los libros que hasta ahora poseo, y son de donde saco la información que pongo en el blog, y también de las muchas páginas que hay en internet dedicadas a información de castillos.
Sólo intento reflejar de alguna forma una ilusión que me dio un día por visitar los castillos de nuestro país, y describirlos en este blog para todo aquel que lo quiera visitar.
Espero que os guste.
Un saludo. Toni.



















lunes, 20 de febrero de 2017

FUERTE DEL CERRO DE SATA QUITERIA - MONZÓN - HUESCA

 
 Los restos de esta antigua fortificación se encuentarn en la colina frente al castillo de Monzón. Se utilizabacomo refuerzo en la defensa de la fortaleza. Perviven el foso y las plantas de los edificios dispuestos sobre talud secortado artificialmente en la roca natural, a modo de muralla. En un plano de 1710 las fortificaciones hasta el cerro de Santa Quiteria, y estaban unidas al castillo por un paso cubierto.
Esta fortificación era obligada, ya que se encontraba en cota ligeramente superior, y desde allí un ejército atacante hubiera podido batir con facilidad a los defensores del castillo. El nombre proviene de una ermita  medieval que se encontraba en el mismo lugar, sobre la cual se edificó en la Edad Moderna la nueva estructura defensiva.





CASTILLO DE LOS CONDES DE ARANDA - SIÉTAMO - HUESCA


  El lugar de Sethamo existía en 1093 cuando Pedro I lo dio al abad de Montearagón. La historia del castillo es posterior, lo mandó construir la familia Sesse y de 1450 a 1506 era propiedad de los Anzano, aunque más tarde volvió a propiedad de la mitra por no pagar el censo. En 1560 pasó a manos de Bernardo Abarca de Bolea mediante compra. En este castillo nació en 1719 Pedro Pablo Abarca de Bolea y Ximénez de Urrea, noveno conde de Aranda. Estuvo habitado hasta 1936 que fue demolido.
Se conoce cómo era el castillo por fotografías y para el turista mediante un panel de gran tamaño a modo ilustrativo.


 Sobre una plataforma en un extremo de la población quedan las ruinas de este castillo de planta cuadrangular con una torre que miraba a la plaza mayor conservando sus matacanes corridos. Contaba con una patio de armas donde estaba la fachada principal de puerta semicircular y una galería aragonesa de arcos de ladrillo en la parte posterior del edificio, contaba con ventanas góticas, geminadas con arcos apuntados.


En la actualidad quedan los cimientos de la torre del homenaje y un murete de mampostería de dos metros de altura por cuatro de largo, sobre la ladera del espolón un lienzo de la muralla que lo protegía con un torreón cilíndrico con remate en almenas apuntadas.



El castillo se completaba con las murallas de las que quedan algunos restos y que también protegía la población. El tramo más significativo es el que se encontraba delante del antiguo castillo, un largo muro de mampostería y sillar que cuenta con tres contrafuertes y un torreón cilíndrico con almenas rematas en punta.
Se observan restos de muralla, hoy reconstruida a la entrada de la población, y alrededor de la misma.



CASTILLO DE ALQUÉZAR - HUESCA


 El topónimo árabe "Alquézar" (al-Qasr) significa fortaleza, y hace clara alusión a su origen militar. Es un pueblo surgido a la sombra de un castillo, poblando la falda de la montaña. Fue una de las principales fortalezas de la Barbitania, protegiendo el acceso a Barbastro. Según los cronistas musulmanes, perteneció primero a los Banu Jalaf y sería conquistada en el 893 por Ismail ibn Muza, de los Banu Qasi de Zaragoza, y tomada más tarde por al-Tawil. En 938, Abd al-Rahman III nombró a su hijo Yahia gobernador de Barbastro y Alquézar.


 Jalaf ibn Rasid levantó a comienzos del siglo IX esta fortaleza como enclave defensivo frente a los núcleos de resistencia pirenaicos cristianos, en este caso, frente al condado autóctono de Sobrarbe. 
En torno a 1067 es conquistada por Sancho Ramírez (hijo de Ramiro I) y se convierte en fortaleza cristiana -"Castrum Alqueçaris"- frente a los musulmanes, constituyéndose en punto clave para posteriores etapas de la Reconquista. Se dotó la fortaleza con guarniciones militares asistidas por una comunidad agustiniana. En 1099, se consagró como capilla real la iglesia de Santa María.


A medida que el proceso de la Reconquista avanza hacia tierra baja (Barbastro, Huesca,...) pierde importancia como fortaleza militar estratégica y se convertirá en una institución religiosa y centro comercial de la comarca, conocida como "priorato alquezarense". 
La población primitiva residía dentro del recinto amurallado del castillo. El aumento de población en el siglo XIII, gracias a las mejoras sociales y económicas, hará que se comience a edificar fuera de la fortaleza; la población se irá trasladando gradualmente al "Burgo Nuovo Alquezaris", dejando el castillo prácticamente deshabitado, ocupado solamente por algunos religiosos.
 
 El pueblo tiene una fisonomía totalmente medieval que muy poco ha cambiado, al menos en lo que se refiere al trazado de las calles: un trazado sinuoso con un evidente sentido práctico, facilitándose la comunicación (una red de calles bien enlazadas mediante otros callejones más pequeños) y resguardando de las inclemencias del tiempo (del sol y del viento). Es un trazado típicamente musulmán, de callejuelas estrechas y altas, pero es ésta una disposición típica de los pueblos de montaña más antiguos, adaptados a la topografía (las casas se apiñan en la ladera). Tenía el pueblo un cierto sentido defensivo como recinto cerrado y fuerte, tal vez amurallado (aunque esto no parece probable); se accedía por tres puertas de las que se conservan dos: la principal, gótica (siglo XIII), y la otra en la parte baja del pueblo; tenían portalones que se cerraban a una hora determinada, no permitiéndose el acceso al interior del pueblo. 








domingo, 19 de febrero de 2017

CASTILLO DE MONZÓN - HUESCA


Monumento histórico-artístico nacional. Fortaleza emblemática de Monzón y el Cinca Medio, y aun de Aragón por su proyección en la historia de la Corona. De origen árabe (siglo X), el castillo perdió la bandera de la media luna en 1089 al conquistar Sancho Ramírez el lugar. Los templarios se instalaron en 1143 como consecuencia del testamento de Alfonso I el Batallador. El Temple agregó murallas, torres, caballerizas, refectorio y dormitorios. Francisco Castillón Cortada.- << La gran mole arquitectónica descansa sobre roca terciaria. Al parecer, aquí estuvo la ceca ibérica Mansha y, según muchos autores, la Tolous del Itinerario de Antonino. En la época musulmana fue una fortaleza muy conflictiva. Por sorpresa o traición, la reconquistaron Sancho Ramírez y su hijo, el infante-rey Pedro I (1089), e hicieron de ella la cabecera del reino de Monzón, capilla real de San Juan, palacio y ceca con moneda propia. El Cid pasó por esta fortaleza pactando con sus valíes. En 1143 pasó a manos de los templarios, quienes transformaron la fortaleza en convento, con edificios de estilo militar cisterciense, la capilla, el refectorio y su cisterna, los dormitorios, las cárceles de la Encomienda; la torre árabe, a modo de opus spicatum (siglo X) fue habilitada como mansión del comendador. El Castillo llegó a ser cabecera de una amplia encomienda con 28 poblaciones del Valle del Cinca y Litera. Jaime I fue aquí educado por los templarios (agosto de 1214 a junio de 1217). Tras la caída del Temple, se apagó paulatinamente con la posesión sanjuanista y diversos señores, sufrió violentos cercos durante las guerras de 1642, Sucesión e Independencia. Sucesivas remodelaciones le dieron el aspecto actual. Fue cuartel de artillería hasta 1892. 


 La torre del homenaje probablemente construida entre los siglos IX-X, está edificada en mampostería dispuesta al modo opus spicatum, encadenada en sillar. La torre fue el último refugio de los defensores de la fortaleza. La puerta original se encuentra en alto. En la restauración llevada a cabo en la segunda mitad de la década de los noventa se reconstruyeron las dos ventanas de ajimez de los lados SO y NE. La torre alberga una colección de reproducciones de láminas antiguas del castillo y de diferentes piezas recogidas en las sucesivas excavaciones.(Silvia Arilla, “Patrimonio del Cinca Medio”).- Edificio de planta cuadrada de 10 metros de lado. La mayoría de los autores señalan su origen musulmán (siglos IX-X) por la existencia de grabados antiguos en la ventana ajimezada (dos arcos de herradura apuntada) y el tipo de aparejo en espina de pez. En la comarca encontraos otros ejemplos de esta técnica constructiva en edificios cristianos: castillo de Carboneras, ábsides de la ermita de la Magdalena de Cofita, ábsides del templo de Santa María del Romeral de Monzón.


La torre llamada de Jaime I por ser la que, según la tradición, albergó al príncipe Jaime durante su estancia en el castillo con los caballeros templarios. De planta trapezoidal, este edificio construido en el siglo XII por los Templarios sirvió de cárcel durante su dominación (1143-1308). Posee dos plantas y una terraza. A la planta baja se accede por el cuerpo de guardia adosado al edificio en la última remodelación militar.











CASTILLO PALACIO DE SALILLAS - HUESCA


  Por documentos sabemos que esta población es de origen musulmán y que en 1093 sus habitantes se entregaron tras la caída de Huesca. En 1134 pasó a ser posesión de los Pomar, posesión que todavía continuaba a finales del siglo XVI, cuando Martín de Pomar mandó hacer el palacio que nos ocupa sobre unas fortificaciones preexistentes. Posteriormente sus descendientes se titularon marqueses de Ariño y su último señor fue el marqués de Montemuzo.


Lo que queda de las antiguas fortificaciones está situado en la parte de atrás del palacio del Marqués de Montemuzo y consiste en dos torreones de sillería, uno en el centro y de planta circular, y el otro, situado en una de las esquinas, de planta rectangular.


 La plaza de Salillas está presidida por el palacio del señorío, gran edificio rectangular de ladrillo, con noble portada barroca, que parece del siglo XVII; pero por detrás, hacia una suave pendiente, subsiste la antigua barrera del primitivo castillo-palacio, quizá del siglo XV, consistiendo en un largo muro de piedra con un desmochado torreón rectangular y otro semicilíndrico en buen estado, trazado paralelamente a la fachada posterior y en función actual del espacio trasero del edificio, que continúa habitado en la actualidad.